El futuro del veterinario Luis Corral podría quedar definido mañana, cuando vuelva a sentarse frente al fiscal Guillermo Herrera para intentar rebatir la versión d esu amante, Paola Castro, quien lo involucró directamente en el asesinato de su esposa Marcela Chiaro.

Castro dio ayer ante el fiscal Herrera una versión diferente a la que ofreció cuando fue detenida. Esta vez aseguró que fue Corral quien mató a Chiaro, y que ella ni siquiera estaba en Tucumán cuando el crimen ocurrió.

Tras la confirmación la semana pasada de que el cuerpo hallado en un cañaveral en Leales era el de Chiaro, la situación se complicó aún más para los acusados Corral y Castro. Pero la declaración oficial que Castro ofreció ayer parece confirmar las hipótesis sobre las que trabajaban los investigadores.

Por ello resultará clave lo que Corral pueda decir mañana, ya que además de las pruebas en su contra (sangre de la víctima en su departamento, entre otras cosas), también deberá defenderse de la acusación de su ex amante. LA GACETA ©